El Cantueso, la lavanda de pequeño tamaño

A la hora de decorar nuestro jardín, tanto con árboles como con arbustos o plantas de flor, lo primero que debemos tener en cuenta es el tamaño del mismo, pues está claro que en un jardín de amplias dimensiones podemos recrear distintos ambientes, con zonas de arbolado, zona de relax, de baño, de cenas al aire libre…

A la hora de decorar nuestro jardín, tanto con árboles como con arbustos o plantas de flor, lo primero que debemos tener en cuenta es el tamaño del mismo, pues está claro que en un jardín de amplias dimensiones podemos recrear distintos ambientes, con zonas de arbolado, zona de relax, de baño, de cenas al aire libre… Sin embargo, en un jardín mínimo los metros cuadrados disponibles debemos aprovecharlos al máximo, y una planta que se adapta perfectamente a un jardín pequeño o incluso a un balcón o terraza es la “Lavandula Stoechas” más conocida como Cantueso o Almoraduz.

El Cantueso es una planta de matorral que crece de forma silvestre en la cuenca mediterránea, principalmente en Menorca, Ibiza o el Levante. Su forma arbustiva de pequeño tamaño, entre 25 y 60 cm. de altura y entre 30 y 60 cm. de extensión, así como su fácil cuidado, vistosidad y poca exigencia en cuanto a condiciones y calidad de suelo la convierten en una planta idónea para alegrar el jardín.

Encuadrada en el grupo de las plantas aromáticas, es una de las mejor valoradas, sus flores desprenden una rica fragancia y son muy apreciadas en decoración para alegrar y perfumar estancias. Es habitual que sus flores marchitas se recojan y guarden en pequeños saquitos muy utilizados para aromatizar armarios, cajones, cómodas, etc. así como para ahuyentar a los insectos en las tardes de verano.

Sus propiedades o características singulares son:

  • Hojas afelpadas o aterciopeladas de una tonalidad verde agrisado, cubiertas con una pelusa blanquecina cuya función es protegerlas del sol y captar la humedad del ambiente. Sus pedúnculos cortos y con aspecto compacto, en su extremo rematan con unas densas espigas florales. Estas floraciones pueden presentar una amplia variedad de colores, desde el típico color púrpura al blanco, rosado, magenta, azul, etc.
  • Una planta amante del sol y el calor fuerte, acostumbrada y adaptada a desarrollarse en pedregales y suelos secos, por lo que una rocalla en el jardín será una ubicación perfecta. Debemos tener siempre en cuenta que debe recibir al menos seis horas de sol al día, si bien por su dureza también soporta temperaturas frías.
  • Su floración comienza hacia principios de la primavera y continua hasta finales del verano.
  • El exceso de agua o una humedad permanente en el suelo son contraproducentes, pues propician la aparición de hongos en la planta y pudrición de las raíces. El riego ha de ser escaso, sobre todo en verano, dejando que la tierra se seque entre riego y riego.
  • Se desarrolla perfectamente en suelos ácidos, pobres en materia orgánica y con pH neutro o ligeramente alcalino. Mientras que los suelos calizos y neutros, así como ricos en materia orgánica originaran unas plantas más débiles y menos resistentes.
  • Al finalizar la floración, el cantueso debe ser podado para retirar todos los tallos florales. Las plantas que estén un poco debilitadas y no muy compactas pueden recibir una poda más severa, de manera que solo queden unos centímetros de tallo. De esta forma los brotes de la nueva planta saldrán con más fuerza y vigor.
  • La propagación del cantueso se realiza por esqueje al final del verano. De las ramas que no hayan florecido se sacan esquejes de 10-15 cm. de largo y se colocan en un macetero o suelo formado por una mezcla de turba y arena, a fin de que tenga un buen drenaje.

Ahora que la conocemos un poco mejor, lo cierto es que la lavanda, en general, ha sido conocida desde la antigüedad por sus grandes propiedades medicinales. Sus infusiones aportan innumerables beneficios como antiséptica, analgésica, bactericida, vasodilatadora, antiinflamatoria, sedante, relajante, descongestionante, antidepresiva, etc.

No obstante, si a pesar del fácil cuidado y escaso mantenimiento del cantueso tu ritmo de vida no te permite dispensarle ni un par de minutos a tus plantas naturales, otra opción también muy interesante y decorativa es elegir plantas artificiales, tal y como nos recuerdan los amigos de Mundo flor, puesto que hoy en día este tipo de plantas tienen unos acabados muy realistas y salvo que nos fijemos mucho, nadie notará la diferencia.

¿Dónde podemos poner una planta artificial?

Muchos son los lugares y rincones de una casa donde una planta artificial llamará la atención y aportará ese toque decorativo especial:

  • Lugares con poca luminosidad como un baño, el recibidor, el pasillo…
  • Mesa de comedor. Un arreglo floral, ya sea en forma de pequeños centros o ramos de flores o como estrechas y alargadas guirnaldas de flores, colocados como elementos decorativos en el centro de la mesa proporcionaran a nuestras comidas o cenas con amigos o familiares una excelente presentación.
  • En la terraza o balcón.
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